Tendencias en la publicidad móvil

 

Hasta ahora, muchos de nosotros hemos estado cometiendo un error: no valorar el potencial de los móviles ni sus características particulares. Los programadores y desarrolladores de campañas de marketing en ocasiones pecamos de diseñar solo para páginas que se ven en ordenadores y nos olvidamos de los móviles. Sí, es cierto que hay plantillas “responsive design” que se adaptan a móviles, pero la programación se hace para ordenadores. Esto que ocurre en el diseño web se extiende a la publicidad.

La publicidad en Internet es conocida por todos: banners, cabeceras, anuncios que saltan en plena lectura… ¿Qué ocurre con toda esta publicidad en los móviles? Pues los banners, por ejemplo, se ven ridículamente diminutos en las pantallas de smartphones, por muy grandes que sean. Los textos directos tienen letras mínimas y, sobre todo, no se tiene en cuenta la particularidad de estos dispositivos; con una forma única de acceder a Internet.

Dar el paso desde esta publicidad básica a una dirigida exclusivamente a los nuevos móviles es el compromiso y la tarea principal en la lista de deberes del marketing digital. Al usuario de smartphone no le podemos enganchar con un minúsculo banner que a duras penas se puede leer. Tenemos que darnos cuenta de que en la actualidad más del 50% de las visitas a páginas web se hacen desde un dispositivo móvil. De hecho hay quien hace una preselección de sitios y productos desde el móvil y después examina con detalle en el ordenador. Estamos desaprovechando el potencial de la publicidad móvil, por eso es necesario realizar una mayor inversión más eficaz.

Google es la referencia del marketing en Internet. El buscador (léase empresa de marketing) propone nuevas formas de publicidad para smartphone; adaptada a los dispositivos y a los usuarios. Lo primero es tener en cuenta el público potencial e inmediatamente después hacer de la publicidad algo atractivo. La publicidad no puede ser invasiva. Por eso desde Silicon Valley se les ha ocurrido aprender de la publicidad en televisión. Integrar los anuncios con el contenido, de manera que no es invasivo y el usuario lo tolera. Una opción es ocupar toda la pantalla durante un corto lapso de tiempo o mostrar anuncios en vídeo que se pueden descartar transcurridos unos segundos. La publicidad debe responder a la demanda de los usuarios, partiendo de una premisa: muchas veces menos es más.